Guía completa sobre el tratamiento y síntomas de seroma en perros

Los seromas son lesiones que se producen por acumulación de fluido bajo la piel de los perros. Aunque este problema no supone una amenaza para la vida de los canes, sí que puede causarles molestias e incomodidad. Por eso, es importante conocer los síntomas del seroma en perros y el tratamiento más adecuado para curar esta lesión de forma efectiva.

¿Qué es un seroma en perros?

Un seroma es una acumulación de líquido linfático o seroso en el espacio subcutáneo, es decir, justo debajo de la piel de los perros. Se produce cuando se daña algún tejido corporal y se produce una fuga de líquido desde los vasos linfáticos o sanguíneos hacia este espacio, donde se acumula formando una bolsa o quiste.

En el caso de los perros, los seromas se pueden producir como consecuencia de heridas, golpes, mordeduras, intervenciones quirúrgicas, infecciones, inflamaciones o procesos tumorales. Aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo del animal, son más habituales en zonas donde hay más tejido subcutáneo, como la zona del cuello, la base de la cola, los flancos o las extremidades.

Síntomas del seroma en perros

Los seromas suelen ser lesiones palpables y móviles bajo la piel, que adquieren una consistencia blanda o fluctuante, como si se tratara de un saco lleno de líquido. En función de su ubicación, causarán mayor o menor incomodidad al perro, pero además de esto los perros pueden llegar a mostrar otros síntomas como:

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  • Enrojecimiento e inflamación de la piel que recubre la lesión.
  • Dolor y sensibilidad al tocar o presionar la zona afectada.
  • Fiebre y malestar general, en casos de seromas infectados.
  • Dificultades para moverse o para realizar ciertos movimientos que causan dolor, si el seroma se encuentra en una zona de gran actividad física (por ejemplo, en una extremidad).

Es importante señalar que, en algunos casos, el seroma puede desaparecer por sí solo sin necesidad de tratamiento, pero esto no suele ser lo habitual. Es un problema que requiere atención veterinaria, ya que, además de ser molesto para el perro, puede suponer un riesgo de infección si no se trata adecuadamente.

¿Cómo se diagnostica un seroma en perros?

El veterinario diagnosticará un seroma en perro mediante una exploración física de la lesión. La palpación de la zona permitirá detectar la presencia de un saco lleno de líquido bajo la piel del animal. En algunos casos, puede ser necesario realizar algunos análisis y pruebas complementarias (cultivos de la zona afectada, radiografías, ecografías) para descartar otras patologías que puedan estar detrás de la lesión o evaluar el grado de afectación de los tejidos.

Tratamiento del seroma en perros

El tratamiento de los seromas en perros dependerá de la gravedad de la lesión y de su ubicación. En general, se trata de una lesión que responde bien al tratamiento y que tiene un pronóstico favorable. Pero eso no significa que sea cuestión de descuidar el cuidado y la atención que le dedicamos al animal.

Lo primero de todo, se debe realizar una limpieza de la lesión para prevenir infecciones y retirar el líquido acumulado. Esto se puede hacer mediante el uso de una jeringa y aguja estériles o mediante una pequeña incisión para facilitar el drenaje del seroma, dependiendo de la gravedad del caso. Es importante realizar esta tarea siempre bajo supervisión veterinaria y no intentar nunca hacerlo en casa, ya que puede ser peligroso si se hace de forma inadecuada.

En algunas ocasiones, el veterinario puede optar por colocar un drenaje para facilitar el vaciado del líquido acumulado y una vez aplicado algún tipo de vendaje que algo comprima el saco para retirar todo el excedente.

Además, en los casos más graves y extensos, el veterinario puede optar por someter al perro a una intervención quirúrgica para retirar la zona afectada y prevenir futuros seromas en perros, ya que algunos animales son propensos a desarrollar esta lesión tras sufrir otros tipos de lesiones con frecuencia.

Nota final

En definitiva, aunque los seromas en perros no son un problema grave para la salud de los canes, sí que deben ser tratados de forma adecuada para evitar dolor, incomodidad y, en algunos casos, infecciones. Por eso, es fundamental acudir con rapidez al veterinario ante la aparición de cualquier síntoma o lesión en nuestra mascota, y seguir sus indicaciones al pie de la letra. Saber detectar a tiempo los seromas en perros y contar con un tratamiento rápido y efectivo es fundamental para nuestra mascota.

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